Armagedón |
«Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para
que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase» (Apocalipsis 13:15).
Es posible que esta Imagen de la Bestia calificada también de Abominación Desoladora según las profecías bíblicas sea una suerte de supercomputador de alta tecnología capaz de realizar funciones increíbles. El mismo estaría conectado a la red de telecomunicaciones del Nuevo Orden Internacional. La Escritura predice que hablará y que hará matar a todo el que no la adore. Jesús dijo que cuando viéramos esa imagen emplazada en el lugar santo comenzará un periodo de Gran Tribulación, el más pavoroso de la Historia.
Buena parte del Apocalipsis describe con detalles aterradores las pestilencias, plagas y monstruos que Dios desatará para atribular a las fuerzas del Anticristo empeñadas en acabar con todos los que se nieguen a aceptar la Marca de la Bestia. La Biblia describe con asombrosa precisión cuánto durará ese período de Gran Tribulación; lo expresa en años, meses y días: tres años y medio, 42 meses o 1260 días. Eso significa que a partir del día en que el Anticristo quebrante el acuerdo de paz y erija su imagen en Jerusalén, ¡comenzará la cuenta regresiva hasta la Segunda Venida de Jesucristo y sabremos exactamente cuántos días faltan!
«Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro» (San Mateo 24:29-31).
La tribulación y el terror que desatará el Anticristo en la hora más oscura de la Historia acabarán bruscamente con la más gloriosa alborada, ¡cuando Jesucristo mismo regrese para recoger y llevarse a Sus hijos!
¡Fulgurantes luces, trompetas, truenos, terremotos y
colosales lluvias de meteoros anunciarán este acontecimiento culminante de la Historia!
Los hijos de Dios de todas las épocas resucitarán con cuerpos gloriosos sobrenaturales.
Súbitamente se levantarán de sus tumbas y ascenderán para encontrarse con Jesús en el
aire. ¡Los cristianos que aún estén con vida serán transformados y se elevarán de la
tierra, atravesando techos, edificios y automóviles, hasta alcanzar las nubes, donde se
reunirán con el Señor! Con estas imágenes pinta la Biblia la Segunda Venida de Cristo,
Quien arrebata a Sus hijos del alcance de sus viles perseguidores los partidarios
del Anticristo y se los lleva como una ráfaga a la celebración de victoria más
espléndida y estremecedora que jamás se haya visto: ¡la Cena de las Bodas del
Cordero, que tendrá lugar en el Cielo!
Mientras tanto, en la tierra, se derrama la espantosa ira de Dios sobre las fuerzas del Anticristo que hayan quedado atrás. ¡Será un período tan espeluznante que la Biblia dice que los hombres «buscarán la muerte pero no la hallarán»!
Luego poco después de la Segunda Venida de Cristo, descenderán las huestes del cielo encabezadas por Jesús para acabar con el Anticristo y destruir su imperio mundial en la imponente batalla de Armagedón.
La aniquilación del Anticristo y sus ejércitos se producirá en el valle de Meguido y sus alrededores, cerca de Haifa, Israel. Señalará el fin de los crueles regímenes del hombre sobre la tierra. ¡Jesús Rey de reyes y Señor de señores, junto a Sus huestes celestiales tomará el mundo por la fuerza para gobernarlo rectamente, lo que habría sucedido desde un principio, de no haber desobedecido el hombre a Dios y emprendido con egoísmo su propio camino! A partir de ese momento comienza una era que se conoce como el Milenio, un período de mil años de paz, abundancia y de paraíso terrenal.
© La Familia - 1999
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